Internacionales
Expandillero salvadoreño consigue asilo en Estados Unidos
Un juez de inmigración del país norteamericano detuvo la deportación de Juan Carlos Amaya, un expandillero salvadoreño, de la Mara Salvatrucha (MS-13), abriendo debate por otorgar asilo al criminal en Estados Unidos.
Con la llega del nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, las políticas migratorias y de asilo han comenzado a salir del radicalismo aplicado en el anterior gobierno, la postura le cayó como del cielo a un pandillero, quien consiguió no ser deportado a El Salvador.
Un juez de inmigración de Estados Unidos aplazó la deportación de un ex integrante de la Mara Salvatrucha MS13, luego de dictaminar que su condición de ex pandillero lo ubica en un grupo social específico, lo que prendió el debate acerca de los precedentes que esto podría establecer para casos futuros.
Juan Carlos Amaya testificó que en 2003 fue obligado a vincularse a la MS13 en El Salvador. Un año más tarde se retiró de la pandilla, por lo cual recibió constantes amenazas de muerte por parte de sus ex compañeros, quienes lo consideraban un traidor. En 2009, Amaya se despidió de su hija y huyó hacia Estados Unidos, como señalan los documentos judiciales.
De hecho, el gobierno de Biden permitirá, desde esta semana, una entrada gradual a Estados Unidos de miles de migrantes que han solicitado asilo y que esperan en México una respuesta. Unas 25 mil personas que ya tienen casos activos podrán ser aceptadas.
Esta nueva medida revierte las políticas del ex presidente Donald Trump, que en 2019 promulgó los Protocolos de Protección a Migrantes, también llamado Remain in Mexico (quédate en México), que hacía que los solicitantes de asilo tuvieran que esperar en un “tercer país seguro” a que se resolviera su caso.
La Mara Salvatrucha cuenta con más de 30 mil miembros, repartidos en El Salvador, Guatemala, Honduras y México, y además se encuentra activa en 40 estados de Estados Unidos, donde 8 mil personas respaldan las acciones de la banda, según el Departamento del Tesoro.
Las pandillas MS-13 y la Barrio 18 son las más temibles y ambas mantienen una lucha por territorios que controlan en varias ciudades del país centroamericano, según las autoridades.
El joven Juan Carlos Amaya permaneció tres años en Estados Unidos, y en 2012 fue deportado a El Salvador, tras una condena por asalto. Los pandilleros no tardaron en darse cuenta de que había regresado. Cuando un amigo de la infancia le dijo que planeaban matarlo, Amaya volvió a huir a Estados Unidos, según los documentos judiciales.
En 2017, agentes de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) lo arrestaron en Maryland y restablecieron su orden de deportación. Amaya argumentó a los agentes que temía ser torturado o asesinado en El Salvador, y un funcionario de asilo le otorgó un permiso temporal para permanecer en Estados Unidos.
Según InSight Crime, el caso de Amaya llegó finalmente ante un juez de inmigración, a quien solicitó “alivio” (relief) frente a su orden de deportación. Para obtener dicho alivio, Amaya tenía que demostrar que perteneció a un grupo social bajo amenaza. Hasta la fecha, entre dichos grupos se encuentran miembros de partidos políticos o personas de determinada orientación sexual. Amaya adujo que su grupo social era la MS13.
Testificó que los pandilleros de la MS13 le habían disparado, metido un arma en la boca y amenazado con matarlo. Señaló, además, que recibió amenazas de la policía, que lo había arrestado por un triple asesinato, caso por el que luego fue exonerado.
Aun así, el juez de inmigración de Estados Unidos dictaminó que su testimonio no era admisible y que no había pruebas suficientes para sustentar su reclamación. Además, el juez dictaminó que su pretensión de pertenecer a un grupo social particular, los ex pandilleros de la MS13 salvadoreños, era “demasiado amorfa y, por lo tanto, carecía de especificidad”, y que “para la sociedad resulta difícil determinar quién pertenece al grupo”, como se lee en los documentos judiciales.
El juez ordenó que fuera deportado, pero Amaya apeló ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (Board of Immigration Appeals, BIA). La junta ratificó el análisis del juez de inmigración de que el grupo social particular de Amaya es “demasiado difuso y, por lo tanto, carece de la especificidad requerida”. Pero la BIA no consideró si su grupo social particular era “socialmente específico”, por lo que Amaya solicitó al Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos que el Circuito 4° revisara su caso.
El 25 de enero de 2021, el Circuito 4° aceptó la petición de Amaya y dictaminó que la resolución de la BIA, al considerar que el grupo social particular del joven (los exintegrantes de la MS13 salvadoreños) carece de especificidad, era “irrazonable”.
El caso fue devuelto a la BIA para su reevaluación, pero la pregunta continúa sin respuesta: ¿La MS13 es un tipo de “grupo social” que valida la solicitud de asilo de una persona?
InSight Crime considera que mientras que los partidarios de la línea dura en materia de inmigración pueden ver esta decisión como la vía para una nueva ola de solicitudes de asilo en Estados Unidos, los abogados y defensores de inmigración dicen que el asunto es más complejo.
Es frecuente que los ex pandilleros de países como El Salvador huyan de la pandilla, usualmente hacia Estados Unidos, lo cual representa una de sus pocas vías de escape de organizaciones como la MS13.
En este sentido, el caso de Amaya es un avance importante porque abre la puerta para que a los ex pandilleros salvadoreños se les conceda el asilo con base en su pertenencia (o antigua pertenencia, como en el caso de Amaya) a ese grupo social particular.
Sin embargo, varios abogados de inmigración y expertos consultados por InSight Crime dijeron que cada solicitud de asilo es diferente y que se juzga caso por caso, ya que el asilo es una forma discrecional de alivio.
Internacionales
Tres militares estadounidenses muertos en operación en Irán
Tres militares estadounidenses murieron y otros cinco resultaron gravemente heridos en el marco de la operación contra Irán, anunció el domingo el mando militar de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom).
Se trata de las primeras bajas estadounidenses conocidas desde que Estados Unidos e Israel lanzaron el sábado masivos bombardeos contra Irán.
El Centcom no reveló ningún detalle sobre el lugar ni la identidad de los soldados en su comunicado en X.
«La situación es cambiante, así que, por respeto a las familias, retendremos cualquier información adicional, incluida la identidad de los guerreros caídos en combate, hasta 24 horas después de que sus allegados hayan sido informados», añadió el mando estadounidense.
Varios otros soldados sufrieron heridas «leves» por esquirlas y traumatismos cerebrales, pero están siendo «reasignados a sus funciones», precisó el Centcom.
El presidente Donald Trump advirtió el sábado de que cabía esperar muertos entre las fuerzas armadas estadounidenses.
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Multitudes tratan de invadir legaciones de EE. UU. en Irak y Pakistán, ocho muertos en Karachi
Por lo menos ocho personas murieron este domingo en una protesta frente al consulado de Estados Unidos en Karachi, Pakistán, donde jóvenes pretendían ingresar por la fuerza, al tiempo que centenares de personas buscaban invadir la embajada estadounidense en Bagdad.
En Karachi, centenares de jóvenes fueron dispersados con gas lacrimógeno después de intentar irrumpir en el consulado estadounidense.
Videos en redes sociales mostraban a jóvenes rompiendo las ventanas del edificio principal del consulado mientras se veía la bandera estadounidense ondear sobre el complejo, cuyo perímetro está coronado con alambre de púas.
«Tenemos que mantenernos unidos. Ningún poder puede detenernos», se escuchaba decir a un joven manifestante.
«Estamos prendiendo fuego al consulado estadounidense en Karachi. Si Dios quiere, estamos vengando el asesinato de nuestro líder», dijo otro manifestante mientras filmaba a otros que intentaban iniciar un incendio.
El vocero de un equipo de socorristas dijo a la AFP que la mayoría de los cuerpos sin vida trasladados a hospitales presentaban heridas de bala.
Igualmente, se reportó una protesta con miles de personas en las calles de la ciudad pakistaní de Lahore.
En Bagdad, un joven vestido de negro y con el rostro cubierto, que se presentó como Ali, dijo a la AFP que la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, en un ataque de Estados Unidos e Israel «nos ha herido».
«Estamos aquí porque queremos la retirada de las fuerzas estadounidenses de ocupación en Irak», dijo, en referencia a las tropas estacionadas en el norte del país.
Periodistas de la AFP cerca de la Zona Verde, en Bagdad, reportaron un fuerte despliegue de seguridad y el cierre de la entrada a la zona, pero los manifestantes siguieron intentando irrumpir.
Los manifestantes, que se habían reunido desde primera hora del domingo, lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad, que respondieron con gas lacrimógeno.
Una fuente de seguridad había dicho poco antes a la AFP que «sus intentos han sido frustrados hasta ahora, pero siguen intentándolo».
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Policía de Guatemala intercepta a pandilleros tras mortal tiroteo en zona 6
Tres personas murieron tras un ataque armado en el interior de un negocio de ropa ubicado en la zona 6 de Ciudad de Guatemala. Según información oficial brindada por la Policía Nacional Civil, dos hombres armados, identificados como presuntos miembros de la Mara Salvatrucha, irrumpieron en el local y abrieron fuego contra quienes se encontraban en el establecimiento la tarde del sábado.
Dos personas perdieron la vida de forma inmediata en el interior del negocio, las autoridades no han brindado detalles sobre su identidad y posible relación con los agresores.
De acuerdo con reportes de las autoridades locales, el intento de huida de los agresores resultó frustrado cuando se trasladaban a bordo de una motocicleta gris y colisionaron contra una camioneta en la intersección de la 15 avenida y 8a. calle. Uno de los atacantes fue identificado como, Joshua Emanuel Galán Mena, de 19 años y conocido con el alias “Gatillero”, fue capturado por agentes de la Comisaría 12 y permanece bajo custodia policial en un hospital, mientras que su acompañante, Verny Alejandro Colindres Monterroso, de 26 años, murió en el lugar como consecuencia del accidente.

Según testimonios recogidos en la escena, el hecho armado se originó dentro del comercio, pero se expandió hasta la vía pública porque un automovilista bloqueó el paso a los presuntos delincuentes e impidió su fuga, esta versión no ha sido confirmada por las autoridades. Los atacantes vestían de negro al momento de perpetrar el atentado. Entre los objetos decomisados, la policía localizó dos armas de fuego pertenecientes a los sospechosos.
Las diligencias iniciales del Ministerio Público requirieron el resguardo de la zona por parte de los agentes, mientras peritos criminalistas recolectaban indicios y realizaban las primeras indagaciones en la 9a. calle y 15 avenida de la zona 6, área principal del suceso.
De momento, las identidades de las víctimas mortales registradas dentro del comercio no han sido reveladas por las autoridades. Por ahora, la investigación sigue en curso para esclarecer las circunstancias y posibles motivaciones detrás del ataque, cuya hipótesis preliminar incluye el funcionamiento del negocio como punto de venta de droga, indicaron medios guatemaltecos.
