Internacionales
Joven migrante lanzó a su bebé a la basura por ser producto de abuso y fue arrestada por la policía de EUA
Una joven guatemalteca de 22 años fue arrestada en Estados Unidos, apenas dos meses después de llegar al país norteamericano. El motivo de la detención fue por haber dejado a su bebé en un bote de basura en California.
La mujer fue detenida el pasado jueves, luego de dos semanas de haber sido encontrado el niño dentro de un sanitario para mujeres en el parque Yvonne Burke-John D. Ham de Lynwood.
Al ser interrogada, la sospechosa afirmó ser indocumentada, que nadie sabía que estaba embarazada y que “por miedo” se deshizo del niño.
Además, “dijo que llegó ilegalmente a Estados Unidos desde Guatemala” y que “el bebé abandonado fue el resultado de una agresión que ocurrió en Guatemala”, indicó la oficina de alguaciles del condado en un comunicado.
Esta inmigrante confesó que dio a luz el 9 de junio y dos días después dejó al recién nacido en la basura. Se desconoce si ella tiene más hijos en su país.
Debido al delito cometido, la mujer fue llevada a la estación policial Century y un juez le impuso una fianza de 100,000 dólares. El tribunal la señala del delito de crueldad hacia un niño que podría causarle lesiones corporales graves o la muerte.
Por su parte, el bebé fue atendido por paramédicos y se encuentra “en condición estable” y su custodia ha sido turnada al gobierno del condado de Los Ángeles, que ya inició su proceso de adopción.
“El bebé fue encontrado por una visitante del parque que entró al baño y escuchó un ‘quejido’ proveniente el bote de basura dentro del baño. Y encontró al bebé entre los desechos. Ella inmediatamente rescató al bebé y llamó al 911”, detalló el teniente John Adams, del buró de víctimas especiales de los alguaciles del condado.

Internacionales
Desaparece de los radares en Indonesia un avión con 11 personas a bordo
Las autoridades indonesias buscan este sábado un pequeño avión con 11 personas a bordo, con el que perdió el contacto cuando sobrevolaba el este del país, indicaron a AFP responsables de los equipos de rescate.
El avión turbopropulsado, perteneciente a la aerolínea Indonesia Air Transport, viajaba hacia Macasar, en el sur de la isla de Célebes, tras haber despegado de Yogyakarta, en la isla de Java. A bordo iban tres pasajeros y ocho tripulantes.
El contacto se perdió poco después de las 13h hora local (06H00 GMT).
El avión es un ATR 42-500, según ATR, el fabricante francés de este tipo de aparatos de transporte regional turbopropulsados, con sede en Toulouse.
«Los expertos de ATR están totalmente implicados en colaborar con las autoridades indonesias y la compañía», indicó en un comunicado la empresa francesa.
El jefe de la agencia local de búsqueda y rescate, Muhammad Arif Anwar, declaró que sus equipos fueron desplegados en una zona montañosa de la región de Maros, a unos 42 km de Macasar, en base a la última posición conocida del aparato.
El Ejército del Aire, la policía y voluntarios participan en las búsquedas, añadió.
Por su extensión y su carácter insular, Indonesia depende mucho del transporte aéreo para comunicar sus islas.
El país tiene un mal balance en materia de seguridad aérea. El pasado septiembre, un helicóptero con seis pasajeros y dos tripulantes se estrelló poco después de despegar de Borneo Meridional, sin ningún superviviente.
Menos de dos semanas después, cuatro personas murieron al estrellarse otro helicóptero en el distrito de Ilaga, en la isla de Papúa.
Internacionales
Países del Golfo disuadieron a Trump de atacar a Irán
Estados Unidos afirmó ayer que Irán suspendió 800 ejecuciones de manifestantes ante la presión ejercida por Donald Trump, después de que los países del Golfo parecieran haberlo disuadido de emprender una acción militar contra Teherán por la letal represión de las marchas.
La República Islámica esta sacudida por protestas que empezaron el 28 de diciembre por el aumento del costo de la vida y se convirtieron en un movimiento contra el régimen teocrático en el poder desde la revolución de 1979.
Las organizaciones de derechos humanos acusan a Irán de llevar a cabo una brutal represión que habría dejado miles de muertos, en un país privado desde hace una semana de acceso a internet.
Según el último balance de la oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, al menos 3,428 manifestantes han muerto desde el inicio del movimiento. Las autoridades iraníes no han facilitado ningún balance oficial.
El jueves, la vida había vuelto a la normalidad en Teherán, según un periodista de AFP en la capital iraní. Hace varios días que no se han registrado grandes manifestaciones en el país.
Mientras Washington parecía dar marcha atrás en una eventual acción militar, la Casa Blanca afirmó que «todas las opciones siguen sobre la mesa para el presidente».
«El presidente entiende que se suspendieron las 800 ejecuciones que estaban programadas y que se suponía que iban a tener lugar ayer (miércoles)», declaró a la prensa la secretaria de prensa, Karoline Leavitt.
Según ella, Trump había advertido a Teherán de «graves consecuencias” si mataba a más manifestantes.
Por su parte, el Departamento del Tesoro anunció nuevas sanciones contra funcionarios de seguridad iraníes y redes financieras.
Irán ya es objeto de duras sanciones internacionales por su programa nuclear, que contribuyeron a los problemas económicos que desencadenaron las protestas
Trump afirmó el miércoles que había sido informado «por fuentes muy importantes» de que las matanzas han terminado», mientras que sus aliados del Golfo se esforzaron en disuadirlo de una intervención militar.
Según dijo a la AFP un alto cargo saudita, bajo condición de anonimato, Arabia Saudita, Catar y Omán llevaron a cabo «un esfuerzo diplomático de último minuto, largo e intenso, para convencer al presidente Trump de darle una oportunidad a Irán de que muestre buenas intenciones».
Otro funcionario del Golfo confirmó la conversación y añadió que también se había enviado un mensaje a Irán, indicando que atacar las instalaciones estadounidenses en la zona «tendría consecuencias» para las relaciones regionales de Teherán.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, advirtió por su parte que su país se defenderá «frente a cualquier amenaza extranjera», en una conversación telefónica con su homólogo saudita, el príncipe Faisal bin Farhan.
Internacionales
Canadiense murió a manos del régimen iraní
Un ciudadano canadiense ha muerto «a manos de las autoridades iraníes», informó Ottawa el jueves, en medio de fuertes protestas contra el gobierno de Teherán.
«Acabo de enterarme de que un ciudadano canadiense ha muerto en Irán a manos de las autoridades iraníes», declaró la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, sin dar más detalles.
Añadió que la respuesta de Teherán a las «protestas pacíficas» ha «llevado al régimen a despreciar flagrantemente la vida humana».
Ayer, Estados Unidos sancionó este jueves a funcionarios de seguridad y de redes bancarias iraníes, acusándolos de orquestar una violenta represión contra protestas pacíficas y de blanquear miles de millones de dólares provenientes de los ingresos petroleros.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció las medidas tras las mayores protestas antigubernamentales en la historia de la república islámica, aunque las manifestaciones parecen haber disminuido en los últimos días ante la represión y un bloqueo de internet que duró casi una semana.
«Estados Unidos apoya firmemente al pueblo iraní en su reclamo de libertad y justicia», declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en un comunicado, añadiendo que las sanciones se tomaron por orden del presidente Donald Trump.
Entre los sancionados se encuentran Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, a quien Washington acusó de coordinar la represión y el uso de la fuerza.


